Who doesn't like unsolicited advice by a total stranger?

Vivir en el ahora: Los modales en la mesa

No podría hacer esta serie sin hablar de los hábitos alimenticios. Crecí siguiendo una serie de normas y modales en la mesa: desde poner la mesa, tomar dos platos y un postre hasta barrer al terminar. Sin embargo, a medida que fui creciendo -y la tecnología se deslizó en nuestras vidas- me olvidé de seguir algunas de estas normas sociales. Desde hace un tiempo vengo extrañando a algunas de ellas sin darme cuenta, sentía que realmente no estábamos disfrutando de la comida y que, en consecuencia, comíamos en exceso. De ahí nace esta necesidad de volver a lo básico, de no comer por comer y de no comer viendo Netflix.

Estar presente, vivir el momento mientras estamos en la mesa mejora el sabor de los alimentos y sienta mejor.

Al empezar a trabajar, adquirí malas costumbres, comer rápido, a veces en el escritorio, devorando toda la comida del Tupper en cinco minutos y volviendo al trabajar en estado de coma. Evidentemente, esto no es saludable.

Es por ello por lo que nos hemos propuesto volver a lo que nos enseñaron nuestros padres (menos la comida de dos platos, que es demasiado). Soy consciente de que no siempre se tienen 30 minutos o una hora para almorzar. Sin embargo, hay una serie de cosas que se pueden hacer en casi todas partes para hacer que la hora del almuerzo sea más agradable. Estas son algunas de las cosas que hemos cambiado últimamente:

  1. Sentarse en la mesa
    Cogimos la mala costumbre de hacer todas las comidas en el sofá. Ahora intentamos casi siempre comer en la mesa (y sentarnos adecuadamente). Creemos que esto nos ayuda a apreciar la comida.
    En un entorno de oficina, te animo a no comer en el escritorio, seguramente puedas ir a un comedor, sala de reuniones o al parque de enfrente. Esta desconexión física ayuda a que la mente se desconecte del trabajo.
  2. Poner la mesa con manteles y servilletas de tela …
    Poner una bonita mesa, pero sin florituras, simplemente puede ser un mantel limpio y servilletas de tela, los platos, los vasos, etc. Es indudable que comemos con los ojos; un entorno bello puede hacer que la comida sepa mejor.
    En el trabajo, se puede tener un conjunto de servilletas de tela y cubiertos. No usar las servilletas de papel ni cubiertos de plástico, ayuda tu bolsillo y al medio ambiente.
  3. Servir la comida en la mesa …
    Así es como se hacía de pequeña en mi casa, en la escuela y en las casas de mis amigos. La olla o sartén estaba en el centro, una persona servía el resto. Si se llena los platos en la cocina, probablemente se sirva más de lo necesario.
  4. Servir menos y repetir si hay apetito
    Los tamaños de las raciones importan, ya que tener un plato lleno hace que quieras terminarlo (creo que la mayoría de nosotros crecimos escuchando a nuestras madres pidiéndonos que nos terminásemos el plato). Sin embargo, mi madre y mi abuela nos servían en la mesa y nos preguntaban cuánto queríamos. Sabíamos que siempre podíamos pedir más o repetir. Creo que esto hace una gran diferencia, porque no todos tenemos el mismo apetito ni las mismas necesidades. Lo que es una buena ración para mi esposo puede ser muy grande para mí o para mi hijo.
    Cuando se trata de un espacio de trabajo, este es más complicado. Aun así, he de decir que colegas que tenían un juego de platos en la oficina. Se puede hacer.
  5. Sin teléfono inteligente, TV o radio
    Bueno, ahí está, el archienemigo de estar presente, el teléfono. DEJA EL SMARTPHONE FUERA DE LA MESA. No importa dónde nos encontremos o si estamos comiendo solos, el teléfono no debe estar en la mesa. Es mejor conversar con tus compañeros o con tus pensamientos. Cuando estamos hablando por teléfono o viendo televisión, tendemos a comer más rápido. El cerebro tarda unos 20 minutos en enviar la señal de que está lleno. Si comes demasiado rápido, el cerebro no procesa esto, comes más y te sientes lento después.
  6. Seguir una rutina
    Intentamos comer siempre aproximadamente a la misma hora. O, al menos, con el mismo espacio entre comidas.
  7. Evitar la comida a domicilio
    La comida a domicilio invita a comer rápido, en el sofá y con la TV, es mejor cocinar en casa y ahorrar para ir a nuestro restaurante favorito.
  8. Dar gracias por la comida
    No somos religiosos, sin embargo, somos conscientes del privilegio que es tener el estómago lleno. No tenemos que irnos a la cama con el estómago vacío o preguntarnos cuándo será nuestra próxima comida. La comida en la mesa es un lujo para muchos. Deberíamos estar agradecidos por eso. Queremos inculcarle esta idea a nuestro hijo y por eso, damos las gracias con cada comida.
  9. Disfrutar de la comida
    Sentados en una mesa bien puesta, oliendo la comida, hablando con un ser querido o vagando por nuestra mente es más fácil estar presente y saborear completamente nuestra comida. Podemos apreciar los ingredientes; el amor puesto en cocinar y disfrutarlo.
  10. Ordenar y limpiar después de comer
    Ahora que nuestro estómago está lleno, todo lo que tenemos que hacer es lavar los platos, sacudir el mantel y barrer las migas. Esta acción no lleva más de cinco o diez minutos, entiendo que puede ser una molestia, pero posponerlo no ayuda. Al contrario, llegar del trabajo a una cocina desordenada puede hacerte sentir frustrado y propenso a llevar comida.

Espero que este blogpost sea útil.
¡La mejor de las suertes!

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS

%d bloggers like this: